Carta al Gobernador Vielma Mora

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Por: Miguel A. Jaimes N.

Domingo, 27/12/2015

Estimado gobernador José Gregorio Vielma Mora le escribo en esta oportunidad como ciudadano ya que usted es nuestro cuentadante y esto me permite llamar la atención sobre la cantidad incontrolable de huecos en el asfalto los cuales como plaga feroz inundan la ciudad de San Cristóbal, capital del estado Táchira.

En nuestra historia el asfalto se remonta a 1873 cuando Antonio Guzmán Blanco fue presidente constitucional de esta comarca llamada Venezuela. Guzmán Blanco le otorgó a unos señores extranjeros conocidos como Horacio R. Hamilton y Jorge A. Philips una de las primeras concesiones de la república, la célebre Concesión Hamilton, con el fin de explotar el lago de asfalto natural de Guanoco ubicado en el estado Sucre.

El mandatario de entonces sin saberlo originaria todas nuestras calamidades al entregarles puertas y postigos con todo y sus llaves a los norteamericanos para que nos hicieran el favor de llevarse nuestro petróleo.

Posteriormente para el año 1885 ya se encargaba de la máxima magistratura nacional otro cuentandante de nuestra república; Joaquín Crespo. En plenas funciones de Crespo con su gobierno llegaron las trasnacionales norteamericanas; la primera fue la New York & Bermúdez Company y sin ningún empacho entraron en negociaciones directas con Horacio R. Hamilton y Jorge A. Philips y estos sin ningún recato les vendieron la concesión con la cual se venían beneficiado desde hacía una década y tanto.

Con esta decisión se agravaron aún más los problemas de Venezuela pues ahora si entraban los gringos a controlar no tan solo el petróleo de asfalto sino toda la proyección del hidrocarburo nacional. No hubo claridad política y menos meridiana para hacerle un parao a la vulgaridad de quedarse con nuestras riquezas. En mi modesta interpretación de aquel hecho histórico comparo el mismo con el saqueo que emprendió España a partir de los inicios de la conquista en 1500. Por eso todo un caso perdido resultó el saqueo hacia nuestro erario ubicado en el subsuelo, nuestra mayor riqueza la cual no se supo defender por los gobiernos de Guzmán y Crespo debió haber sido acompañado por un compromiso espiritual de la conciencia petrolera.

Pero, para 1899 un militar, General de nuestra república habiendo emprendido marcha en 1894 con el grupo de los 60 y luchado tuvo que ser nombrado por el Congreso en Valencia presidente de Venezuela, era 12 de octubre de 1899 día de su cumpleaños, fue Cipriano Castro.

Castro inmediatamente fue conocido en la historia por sus conflictos políticos y legales con los imperialistas de la New York & Bermúdez Compañy y detrás de ellos la Orinoco Steamship Company.

Estos en vez de pagar impuestos decidieron apoyar con dinero la conocida Revolución Libertadora, liderada por el banquero Manuel Antonio Matos. Este caballerito se encargó de comprar armas, munición y pólvora he ir a contratar a mercenarios nacionales y extranjeros llevando a la nación a una gran guerra civil. Como se parecían a los españoles verdad Gobernador.

Esa aventura de las trasnacionales petroleras —la primera de nuestra historia— nos llevó a una fratricida guerra civil y por su parte Castro conformó la rebelde Revolución Liberal Restauradora.

Los hechos se precipitaron y vinieron uno tras otro. Para 1904 Cipriano Castro se enfrentó a la agazapada Europa con Francia a la cabeza quienes insolentemente bloquearon nuestros principales puertos, es decir cerraron el país. Gobernador Vielma, Europa sigue siendo la misma agazapada de hace siglos y Francia la misma cara de tabla.

Castro fue a la contienda con valentía y los derrotó, combatió estoicamente contra dos imperialismos: el norteamericano y el europeo. Fue un héroe. Al concluir en fracaso aquel movimiento y el gobierno comprobar los aportes que las empresas trasnacionales daban a los rebeldes, inmediatamente Castro les exigió una indemnización de 50 millones de bolívares. Pero como era de esperarse las compañías involucradas se rehusaron a pagarlo, entonces Castro ordenó su expropiación.

Pero en 1908 Cipriano Castro enferma y se embarca en un Vapor estacionado en La Guaira y parte hacia Europa, concretamente a Francia, entonces su compadre y vicepresidente en funciones Juan Vicente Gómez lo derroca dándole un Golpe de Estado.

Posteriormente Castro quiso regresar y recuperar el poder político arrebatado pero los pactos militares de Gómez con Norteamérica le impusieron una pared. Se estacionó en Puerto Rico y de allí los gringos se encargaron de bloquearlo hasta que en 1924 fallece. Cipriano Castro había sido derrotado por su compadre y vicepresidente Juan Vicente Gómez con el apoyo de las trasnacionales petroleras. Caía el primer presidente constitucional venezolano por el poder petrolero.

Por eso la mujer de Castro, Doña Zoila para 1912 a 1914 se tomó pueblos enteros, siguió la gesta de su marido, se declaró en rebeldía, se convirtió en guerrilla para vengar la afrenta que le propinaron a su marido.

Gómez no desaprovecha aquel histórico momento y violentamente hace pactos con Norteamérica, esa era su única forma de sostenerse. El mismo año del golpe en 1908 la terrible Marina de Guerra inglesa cambiaba la fuerza de sus buques del carbón al petróleo, —que coincidencia— lo mismo hacen otras potencias que desde ya tienen que asegurarse el suministro de crudo. Por eso entro la concha, la Shell y la Standard Oil de los Rockefeller.

Para ese mismo movido año de 1908 Juan Vicente Gómez sin vacilar solicita más apoyo al gobierno de EE.UU., estos enterados de la oportunidad que daban nuestras reservas de petróleo envían tres barcos de guerra a Venezuela, apenas en una semana después de haber telefoneado al gobierno norteamericano llegaron los buques y fueron recibidos los marines en La Guarirá y de allí al palacio de Miraflores acompañados de honores militares por parte del Jefe de Estado. Los marines le traían un carro de regalo a Gómez de parte de su presidente Theodore Roosevelt.

Par ese año 1908 hubo elecciones presidenciales en Estados Unidos celebradas el 3 de noviembre. Theodore Roosevelt era presidente, y en honor a su promesa de no buscar un tercer mandato, convenció al Partido Republicano para nominar a William Howard Taft, amigo y secretario de Guerra. Después de su agria derrota en las elecciones de 1904 con un candidato conservador, el Partido Demócrata volvió a nominar a William Jennings Bryan, el cual había sido derrotado en 1896 y 1900 por el republicano William McKinley. A pesar de sus dos anteriores derrotas, Bryan sigue siendo extremadamente popular entre los elementos más liberales y populistas del Partido Demócrata y en medio de una campaña vigorosa contra la élite de los negocios de la nación, Bryan sufre la peor derrota en sus tres campañas presidenciales, y Taft ganó por un margen cómodo.

Le cuento eso Gobernador Vielma para unirme al año 1909, exactamente el 19 de febrero, cuando era embajador de EE.UU. en Venezuela el Sr. William Buchanan quien junto a Juan Vicente Gómez establecen el pacto “Gómez Buchanan”, Gómez tuvo protección militar a cambio de devolver las concesiones a las compañías norteamericanas y a la no renovación entre otras cosas de la Petrolia del Táchira la cual inició operaciones en 1882.

Así nos quitaron el protagonismo petrolero a los tachirenses y con esto entraron al país las trasnacionales petroleras, pero usted Gobernador Vielma se preguntará que tiene que ver esto que histórica y políticamente narra Miguel Jaimes, yo le diré: Venezuela es la dueña del mayor reservorio del planeta de crudo, esto ya lo sabe el mundo entero, pero lo que no se sabe ni en nuestro país, es que nuestras reservas superan en el subsuelo el billón de barriles de petróleo, esa es nuestra verdad petrolera, aquí hay petróleo para los próximos mil años.

Si algo somos, aparte de maíz como lo decía el Líder Supremo de la Revolución Hugo Chávez Frías es de petróleo. Y entonces Gobernador Vielma Mora cómo es posible que el estado que usted administra tenga miles y miles de huecos por todas partes en su capital San Cristóbal.

Yo no sé nada de números y menos de cálculos ingenieriles pero en la industria petrolera nacional esta INTEVEP, allí hay especialistas en asfalto que bien lo podrían ayudar a desarrollar una mejor técnica en el problema integral que esta ciudad atraviesa en esta alarmante área.

Respetuosamente Gobernador Vielma revise el Plan de la Feria del Asfalto, pues la mayoría de las carpetas corridas ya presentan daños y ondulaciones, otras están a medo terminar, sé que esto es un problema de nuestros suelos pero los tachirenses contamos con un material estabilizador único en el país “el Machirí y el Quindío”. Este material granular es impresionantemente bueno para estabilizar suelos y darle dureza a las carpetas asfálticas.

Revise con sus planificadores y vea otras experiencias sucedidas en el país respecto a este programa de Asfalto, ¿realmente se necesita asfaltar o lo que verdaderamente necesitamos es una mega jornada de bacheo por toda la ciudad y sus alrededores.
Le doy este dato Gobernador. A inicios del nuevo siglo Ronald Blanco La Cruz se presentaba como aspirante a la gobernación y uno de los méritos por los cuales ganó fue porque su equipo de campaña comenzó a pintar con un círculo los huecos que existían por toda la ciudad y a numerarlos, para ese momento Gobernador no habían tantos huecos como los hay ahora.

Yo pudiese durante horas y horas narrarle cómo las trasnacionales inocularon la perfecta separación administrativa, técnica e ingenieril del manejo del petróleo en nuestro país, contra esto llevamos casi siglo y medio luchando y lo seguiremos haciendo, pero recuerde, mucho ingeniero para los análisis sociales no es en nada provechoso, hace falta inyectar el tema del compromiso de la conciencia espiritual del petróleo en sus técnicos e ingenieros y para lo cual me pongo a sus órdenes.

Por eso el caso venezolano es único pues cuando más recibimos dinero e inflamos las reservas internacionales y producíamos el pico histórico de 3 millones 800 mil barriles día más nos endeudábamos.

Por eso la desventura política e histórica que durante décadas dimos insolentemente con el proceso de la internacionalización donde adquirimos 22 refinerías, puertos y terminales en el mundo entero y en el segundo gobierno de Rafael Caldera entregamos aún más el país con el desnacionalizador desarrollo de la Apertura Petrolera.

Esa Venezuela saudita nos llevó el 25 de marzo de 1993, a realizar convenios entre Lagoven cuando la asociamos con la Exxon, la Mitsubishi y la Shell para realizar el proyecto “Cristóbal Colón” en el estado Sucre donde comienza toda esta historia.

Para mayo de 1993, la revista Fortune de los Estados Unidos ubicaba a Citgo en el puesto 53 entre las corporaciones industriales de los EE.UU. Citgo que es de capital 100% venezolano.

Para el 30 de abril de 1993, Citgo Asphalt and Refining adquiere la refinería de Savannah GA-EUA, con lo cual fortalece significativamente la posición de Citgo en el mercado de asfalto de refinería en la Costa Este de los Estados Unidos.

El 16 de junio de 1993, Lagoven y Amoco Business Development firman un convenio para determinar el potencial petrolífero de un área aguas adentro de 18300 Km. 2 (sub cuenca de Colón, 80 Km. al NE del Delta del Orinoco y 120 Km. Al SE de punta Galeota, isla de Trinidad).

Para el 31 de diciembre de 1993, Venezuela se convierte en el primer exportador del mundo de asfalto de refinería, 1,5 millones de toneladas anuales. Y todo esto pasó hasta que llegó Hugo Chávez y mando a parar toda esta mega grosería desnacionalizadora y rompió los convenios con el norte y no salió una tonelada más de asfalto hacia Norteamérica.

¿Para que hizo todo esto Chávez? Esto lo hizo para que se acabara definitivamente la vulgaridad nacional de millones de huecos n nuestro país lo cual lo único que dejan son desgracias para los hogares venezolanos.

Gobernador Vielma Mora usted decide, tomemos las mezclas de asfalto y tapemos los miles de cráteres esparcidos por toda nuestra ciudad, miles estamos dispuestos a ayudarle, llámenos.

venezuela01@gmail.com
zumaqueuno@gmail.com

@migueljaimes2
Skype: migueljaimes70

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